viernes, 6 de noviembre de 2026

Elecciones en Brasil y Estados Unidos: reconfiguración política, disputas geopolíticas y desafíos para América Latina y el Caribe


 

Elecciones en Brasil y Estados Unidos: reconfiguración política, disputas geopolíticas y desafíos para América Latina y el Caribe, CLACSOTV, 6/11/2026


El Grupo de Trabajo CLACSO Estudios sobre Estados Unidos organiza este panel virtual para analizar las implicancias de las elecciones presidenciales de Brasil y las elecciones de medio término en Estados Unidos para la configuración política y geopolítica del continente.

El encuentro propone reflexionar sobre las transformaciones en las relaciones de poder hemisféricas, las articulaciones transnacionales de las derechas y las estrategias de Estados Unidos hacia América Latina y el Caribe. También se abordarán las disputas geoeconómicas y tecnológicas, las dinámicas de militarización y los desafíos para la integración regional y la construcción de mayores márgenes de soberanía y autonomía estratégica.

Entre los principales ejes de debate se encuentran los escenarios políticos en Brasil tras las elecciones, la correlación de fuerzas en Estados Unidos y las perspectivas de su política exterior, las relaciones con América Latina y el Caribe, y los desafíos que se plantean para el MERCOSUR, los BRICS y los vínculos con China.

Participan:

Leandro Morgenfeld (Argentina).
Neusa Bojikian (Brasil).
Carlos Eduardo Martins (Brasil).
Alejandro Canales (México).
Coordinan:
Sonia Winer (Argentina).
Mariana Aparicio Ramírez (México).

 

Tsunami azul en Estados Unidos, Milei a la intemperie y un pato rengo con garrote. Por Leandro Morgenfeld


Tsunami azul en Estados Unidos, Milei a la intemperie y un pato rengo con garrote

¿Por qué perdió Trump? Los peligros de una potencia en declive, la guerra que se pagó en el surtidor y una ventana que se abre para América Latina.

Como pocas veces en la historia, las elecciones de medio término de EE.UU. fueron vitales para América Latina. Había tres escenarios posibles. El tercero, que los demócratas se quedaran con las dos cámaras, era el peor para Donald Trump. Es exactamente lo que ocurrió. Pero lo que pocos imaginaban era la magnitud de la derrota de Trump y los republicanos. No fue una corrección de rumbo, como suele pasarle al partido de gobierno en estas elecciones. Fue una paliza que abrió una etapa política totalmente nuevas en Estados Unidos. La derrota republicana, una de las más contundentes de las últimas décadas, frena la ofensiva conservadora en Washington, abre una ventana para América Latina y deja al gobierno argentino aislado y débil, justo cuando la economía cruje

Por qué perdió

La encuesta a votantes de la agencia AP, con unos 80.000 casos, da algunas pistas. Seis de cada diez desaprueban a Trump y una proporción similar cree que antepone sus intereses personales a los del país. Cuatro de cada diez fueron a votar expresamente para oponerse a él, contra menos de dos de cada diez que lo hicieron para respaldarlo. La economía y el estado de la democracia encabezan las preocupaciones, y la mitad del electorado consideró decisivos la corrupción y el costo de vida, por encima de la inmigración o de la guerra con Irán. El día de la elección la nafta promedió 4,15 dólares por galón, el precio más alto registrado en una jornada electoral. La guerra se pagó en el surtidor.

Hay un dato especialmente relevante. Los jóvenes, que en 2024 se habían repartido entre Trump y Kamala Harris, votaron esta vez a los demócratas en una proporción de siete a tres. Y los latinos, que hace dos años le habían dado a Trump cerca del 40% de sus votos, ahora apoyaron a los republicanos apenas en un tercio. Siete de cada diez dicen que sus políticas empeoraron la economía. Todo indica que las deportaciones masivas, la militarización de la ICE y el maltrato a los migrantes tuvieron un costo electoral.

Conviene no perder de vista el contexto. En Jacobin América Latina sostuvimos recientemente que estas iban a ser las elecciones menos democráticas en décadas. No porque se suspendieran, sino por la acumulación de financiamiento corporativo sin límites, rediseño de distritos a medida, restricciones al voto y despliegue de fuerzas federales. Propusimos hablar de un «autoritarismo competitivo plutocrático». La cancha estaba inclinada y aun así el oficialismo perdió. Elon Musk, que invirtió más de 450 millones de dólares para financiar a sus candidatos, fue otro de los grandes perdedores, junto a Trump. Eso dice mucho del hartazgo social, pero no debería llevarnos a pensar que la democracia estadounidense se curó sola. Las reglas de juego siguen ahí, y también el poder del dinero en la política.

Un pato rengo con garrote

Estamos ante el inicio del final del trumpismo. Lo sostenemos, con un matiz. Trump llegará a enero de 2027 convertido en un pato rengo, como se conoce a los presidentes que entran en los últimos dos años de gobierno sin poder ir por un mandato más, lo cual está prohibido por una enmienda constitucional. Con un Congreso sólidamente opositor pierde la iniciativa legislativa y queda expuesto a comisiones investigadoras.

Pero un presidente debilitado no es un presidente inofensivo. Trump conserva el poder de veto (el lunes declaró que sería “Mr. Veto”) y amplias facultades en política exterior, comercial y militar, y es probable que las use con más intensidad para compensar su debilidad interna. Lo vimos en el último año. El garrote reemplaza a la zanahoria porque la zanahoria escasea. Esa es la lógica del corolario Trump de la doctrina Monroe: ante el declive relativo, recurrir a la coerción para retener el patio trasero. Esta derrota electoral y política frena la ofensiva conservadora, pero también acelera el declive hegemónico de Estados Unidos. Una potencia en retroceso suele volverse más peligrosa, no menos.

Tampoco hay que idealizar a los demócratas. La vocación de dominio hemisférico es bipartidaria y buena parte de la dirigencia demócrata comparte el objetivo de desplazar a China de la región. Lo que cambia es el margen. Un Congreso opositor puede votar resoluciones sobre poderes de guerra frente a una eventual escalada contra Cuba, que hasta ahora fueron bloqueadas, revisar los acuerdos comerciales y pedir explicaciones por el salvataje a la Argentina.

Donald Trump (AFP)

Una derrota de proporciones

Los números son elocuentes. Los demócratas tienen asegurado el Senado con 54 bancas contra 44, y quedan dos estados sin definir. Le arrebataron siete bancas a los republicanos: Texas, Ohio, Kansas, Iowa, Maine y las dos Carolinas. James Talarico será el primer senador demócrata por Texas desde 1988, y en Kansas no ganaba un demócrata desde 1932. En Carolina del Sur, que Trump había ganado por 18 puntos hace dos años, cayó la senadora Darline Graham.

En la Cámara de Representantes, con 60 distritos todavía en conteo, los demócratas ya suman 231 bancas, y la estimación de NBC News los ubica en torno a las 258 cuando termine el escrutinio, superando por 80 escaños a los republicanos, que hasta ahora tenían una ajustada mayoría. Podría ser su mejor resultado desde comienzos de los años noventa. En términos de porcentaje de votos, y una diferencia entre ambos partidos tan holgada, habría que remontarse a los años setenta. También perdieron los republicanos en gobernaciones emblemáticas: Gina Hinojosa le ganó a Greg Abbott en Texas, Amy Acton a Vivek Ramaswamy en Ohio y Keisha Lance Bottoms se convirtió en la primera mujer negra electa para gobernar Georgia.

Hubo además novedades por izquierda. En Michigan, Abdul El-Sayed, respaldado por los socialistas democráticos Bernie Sanders y Alexandria Ocasio-Cortez, le ganó al republicano Mike Rogers y será el primer senador musulmán de la historia del país. Trump lo había llamado «yihadista». Siete candidatos de los Socialistas Democráticos de América (DSA) llegaron a la Cámara, entre ellos Ocasio-Cortez y Rashida Tlaib, y la neoyorquina Darializa Avila Chevalier y la coloradense Melat Kiros, que en las primarias habían derrotado a legisladores del aparato demócrata. La interna demócrata rumbo a 2028 también se reconfigura.

Quedan dos senadurías abiertas, y ninguna es un detalle. En Mississippi, el demócrata Scott Colom aventaja a Cindy Hyde-Smith por 1.138 votos, con unos 3.600 votos por correo pendientes. Si se confirma esta tendencia sería otro batacazo. En Alaska, Mary Peltola encabeza por 626 votos con más del 98% de las mesas escrutadas, y el desenlace se conocerá recién el 18 de noviembre, cuando se cuenten las segundas preferencias. Es la misma Alaska donde el Departamento de Justicia intentó frenar la certificación si perdía el candidato republicano. El reporto en el Senado quedaría 56 a 44, con una robusta mayoría demócrata.

La reacción de Trump fue la previsible. Primero escribió que él no estaba en la boleta y que, de haber estado, los republicanos habrían ganado «por paliza». Después culpó a los candidatos y terminó admitiendo que los demócratas «hicieron un buen trabajo». Durante semanas había pedido a sus votantes que se imaginaran que su nombre estaba en la boleta. Le hicieron caso, y por eso la elección funcionó como un plebiscito sobre su gestión.

Crujidos en la coalición trumpista

La derrota abrió de inmediato la pelea por la sucesión rumbo a 2028, y con una velocidad que sorprendió. Al día siguiente de la elección, el vicepresidente J. D. Vance, que al comienzo se había opuesto a la guerra con Irán, escribió en X que «todos saben por qué perdimos» y que «la razón por la que perdimos es la guerra». Desafió a quienes la defienden a explicar si valió la pena «perder el Senado por seis años». Trump le respondió que su análisis era «en gran parte cierto», pero que la derrota se debió «al precio, no a la guerra». Dijo que volvería a tomar la misma decisión, y sobre las aspiraciones presidenciales de su vice deslizó: «Quizás no se presente. No sé quién se va a presentar».

 

 

Ron DeSantis, el gobernador de Florida que compitió en la interna republicana con Trump por la candidatura en 2024, fue todavía más gráfico. Definió el resultado como «el equivalente político de un meteorito que impactó en todo Estados Unidos», admitió que «la mayoría no pensaba que sería tan malo» y advirtió que el impacto se sentirá «dos, cuatro, seis años, quizás más». Habló de algo «cercano a un evento de extinción» para su partido. No nombró a Trump, pero leyó la derrota como un rechazo a «los republicanos en Washington» y reivindicó a Florida como la excepción.

Rumores sobre Rubio, el arquitecto de la ofensiva regional

La novedad más relevante para nuestra región llegó este jueves. Según Bloomberg, Marco Rubio evalúa dejar sus cargos de secretario de Estado y asesor de Seguridad Nacional, y ya lo conversó con funcionarios de la Casa Blanca, que le pidieron que se quede. El Departamento de Estado lo desmintió de manera tajante y habló de «noticias completamente falsas basadas en fuentes anónimas». Pero el solo hecho de que circule el rumor es significativo. Rubio es, junto con Vance, uno de los presidenciables republicanos para 2028, y es también el principal operador de la ofensiva sobre América Latina, de Caracas a La Habana y de Tegucigalpa a Buenos Aires. Si se fuera, o si quedara condicionado por su propia carrera, la política hemisférica de Washington perdería a su arquitecto más obstinado.

América Latina: cambia el viento

El resultado se suma a otros reveses de la ultraderecha global en apenas dos semanas. Lula derrotó a Flávio Bolsonaro en Brasil y Netanyahu se quedó sin mayoría para formar gobierno en Israel. Fueron dos golpes para las ultraderechas latinoamericanas, y ahora llega el tercero, el más importante. La red que articulaban Washington, la CPAC y sus satélites regionales se debilita de golpe.

Las reacciones de los gobiernos son elocuentes, sobre todo por los silencios. Claudia Sheinbaum dijo que el resultado «muestra un sentimiento del pueblo estadounidense», aclaró que México negocia con el gobierno y no con el Congreso, y celebró los triunfos de los gobernadores de origen mexicano en California y Texas (Bloomberg Línea). El expresidente colombiano Gustavo Petro festejó. Del otro lado, según un relevamiento del DDIA, Milei, Daniel Noboa, José Antonio Kast y Abelardo de la Espriella no dijeron nada. Los aliados más fervorosos del trumpismo prefirieron guardar silencio.

Esto no resuelve los problemas de la región, ni mucho menos. El «Escudo de las Américas», el bloqueo energético contra Cuba, la presión sobre México y la operación que terminó con la captura de Nicolás Maduro en enero siguen vigentes. Pero el escenario externo es otro. Gobiernos como los de Brasil, México y Colombia ganan margen de maniobra. La pregunta sigue abierta: si América Latina va a aprovechar esta ventana para coordinar posiciones o la va a dejar pasar, como tantas otras veces.

Milei, huérfano

Ningún gobierno de la región apostó tanto a una sola carta como el de Javier Milei. El salvataje de 20.000 millones de dólares del Tesoro, que el propio Trump condicionó al resultado de las legislativas argentinas de 2025, un acuerdo comercial asimétrico, el ingreso de tropas estadounidenses por decreto y veinte viajes a Estados Unidos. En el portal Tektónikos recordamos su discurso en Washington del 14 de octubre, cuando prometió no ceder «ni un milímetro» en la «reconquista del hemisferio». Hoy esa reconquista luce bastante más lejana. La derrota de Trump deja a Milei en una cada vez más ostensible orfandad política.

El gobierno eligió minimizar. Luis Caputo dijo que el resultado «era lo esperado, quizás no por tanto» y que «no va a cambiar la relación». Los mercados no parecen tan convencidos. Este jueves el riesgo país superó los 900 puntos, su nivel más alto en más de un año, y ya duplica el de hace cuatro meses. Influyen también la guerra en Ormuz y el freno de la actividad, es cierto, pero el dato de fondo es otro: el respaldo de Washington, que era el principal activo político del gobierno, pasó a valer menos.

Lo habíamos advertido antes de la votación: con un Congreso demócrata, a Scott Bessent «le va a quedar menos muñeca» para un nuevo auxilio. Y es probable que los demócratas, que criticaron el salvataje, quieran saber en qué se usó la plata de los contribuyentes estadounidenses. Hay otro efecto, más sutil. El círculo rojo argentino, que sostuvo a Milei mientras garantizaba el alineamiento y el respaldo externo, puede empezar a buscar un candidato «más digerible» para 2027.

Mientras tanto, la Casa Rosada sigue esperando la visita del vicepresidente J. D. Vance, prevista para este mes, con la que Washington buscaba convertir el alineamiento personal de Milei en compromisos de Estado. Vance llegaría ahora como vocero de un gobierno que acaba de perder el Congreso y, a la vez, como un precandidato que empezó a tomar distancia de su propio jefe. Habrá que ver si el gobierno argentino acelera las concesiones para asegurarse lo que queda del favor de la Casa Blanca, o si toma nota de que atar el destino de un país a la suerte de un presidente extranjero es siempre una mala apuesta.

Trump junto a Milei. (AFP)

Una ventana, no un final

La ola azul no termina con el trumpismo ni con la ofensiva de Estados Unidos sobre la región, que tiene raíces más profundas que un liderazgo personal. Pero cambia la correlación de fuerzas. Debilita a los gobiernos que hicieron de la subordinación una política de Estado y les da aire a los que buscan mayor autonomía. Para la Argentina, la lección debería ser clara. Hace un año, en plena campaña legislativa, escribimos que el dilema volvía a ser «Patria o colonia». La alternativa sigue vigente, pero el viento empieza a soplar en otra dirección. Hoy, a la luz de las derrotas de Bolsonaro y Trump, y de la crisis en Paraguay y la salida de Santiago Peña, aliado de Milei y alineado con Estados Unidos, se abren esperanzas para la oposición a Milei, y para todas las fuerzas del campo nacional y popular, progresista y de izquierda que cuestionan la sumisión neocolonial del actual inquilino de la Casa Rosada.

jueves, 5 de noviembre de 2026

Perdió Trump, sufre Milei: incertidumbre económica y riesgo para la actividad

 

Scott Bessent Luis Caputo

Perdió Trump, sufre Milei: incertidumbre económica y riesgo para la actividad

La histórica derrota republicana en Estados Unidos no solamente afecta a los mercados argentinos en lo inmediato, sino que además supone un riesgo para la macroeconomía de cara a 2027.

04 de noviembre, 2026 | 22.54
Por

Javier Slucki (El Destape)

El histórico revés para Donald Trump en las elecciones de medio término en Estados Unidos no solo ya está afectando a los mercados argentinos, sino que además supone un riesgo para la macroeconomía de Javier Milei a mediano plazo, de cara al electoral 2027.

Tal como preveían las consultoras, el impacto financiero local fue inmediato. Mientras que Wall Street rebotó positivamente a media mañana, animado por el tácito reconocimiento de la derrota por parte de Trump, los activos argentinos siguieron cayendo.

El Merval bajó un 2,4%, las ADRs argentinas operaron con desplomes de hasta el 7,4% (a contramano de la suba del Dow Jones) y, más fundamentalmente, cayó la mayoría de los bonos en dólares, lo que llevó a que el riesgo país alcanzara los 852 puntos, su máximo desde la previa a la victoria de Milei en las elecciones de 2025.

El problema, claro está, es la incertidumbre política convertida en incertidumbre económica. Sobre todo por las dudas sobre que ahora Washington efectivamente pueda otorgar un gigantesco paquete de rescate a Argentina en caso de vaivenes financieros durante la campaña electoral. Más aún cuando el país ya se encuentra virtualmente en recesión.

"Hay dudas sobre la capacidad de Scott Bessent acerca de si va a tener la muñeca, como el año pasado, para salvar a un gobierno por afinidad política. E incluso acerca de si va a seguir siendo Secretario del Tesoro, con los cambios de gabinete que ya se empiezan a discutir", señala Leandro Morgenfeld, magíster en historia económica especializado en las relaciones entre Argentina y Estados Unidos. Especialmente, agrega, por los 10 votos de diferencia a favor de los demócratas en el Senado, que abre la posiblidad de un bloqueo del Congreso a una iniciativa de este tipo, ya duramente criticada el año pasado.

Para Morgenfeld, también pesará el factor ideológico, ya que "la expectativa de que no reelijan Milei va a ser cada vez más un elemento que va a hacer crecer la incertidumbre económica" en Argentina. Más todavía luego de las derrota de la extrema derecha en Brasil y de sus dificultades para seguir gobernando en Israel.

Las expectativas y su impacto en la macro

Lo preocupante es que este no es solo un escenario teórico o eventual. Al contrario, se trata de un problema de expectativas. Es decir, la incógnita de los mercados en relación a si Argentina va a tener capacidad de afrontar sus compromisos en los próximos 12 meses -por un total de unos 40.000 millones de dólares detalló la consultora Epyca- es real.

Esto genera actualmente repercusiones negativas en la macroeconomía. "Hay serias dudas sobre si Estados Unidos va a poder seguir siendo prestamista de última instancia, y eso le pone presión al dólar, que se está manifestando en la suba del riesgo país", advierte Haroldo Montagu, exviceministro de Economía y economista jefe de la consultora Vectorial, y recuerda que se trata de un proceso que suele profundizarse en años electorales. De hecho, la suba se produjo hoy en los dólares financieros (MEP y CCL), lo que indica la venta de activos soberanos.

El riesgo es que esta suba de la divisa norteamericana borre con cualquier posibilidad de recuperación de la actividad de cara a 2027. "Si el dólar se ve muy presionado en Argentina, la receta de manual es la suba de la tasa de interés. Y esto va a aniquilar cualquier iniciativa de dinamizar el crédito como motor de crecimiento", alerta Montagu, y añade que significaría también un "serio riesgo para cumplir con el programa financiero".

Para peor, la derrota de Trump hace prever una desescalada en la guerra contra Irán, algo ahora esperado por los mercados como muestra la baja del 8% en el precio del barril de petróleo Brent hoy. Ello "dificultará cumplir con los objetivos de exportación de GNL y crudo desde Vaca Muerta", remarca Epyca complicando el superávit energético.

Con todo, hay también algunos posibles efectos positivos para Milei. Epyca también señala que un eventual relajamiento de la guerra comercial "disminuye la volatilidad de los precios de los commodities agrícolas (soja, maíz) y reanima el comercio multilateral, permitiendo a las cadenas agroindustriales argentinas planificar con mayor certidumbre de colocación externa".

La misma consultora añadió que "la parálisis legislativa que se avecina en Estados Unidos seguramente frenará las grandes reformas fiscales del oficialismo", lo que "puede evitar una espiralización adicional de los rendimientos de los Bonos del Tesoro de ese país". Para Argentina, "un escenario internacional donde el costo del capital se mantenga estable o incluso descienda es favorable", y "favorecería eventualmente un retorno al mercado voluntario de crédito global", aunque esa posiblidad todavía sigue siendo lejana y el Gobierno ya dio por sentado que no ocurrirá durante el año próximo.

Los traspiés electorales de Trump, Bolsonaro y Netanyahu atrapan a Milei en plena debilidad económica

 

Los traspiés electorales de Trump, Bolsonaro y Netanyahu atrapan a Milei en plena debilidad económica

Javier Milei a su llegada a Madrid para asistir a la XXX Cumbre Iberoamericana, este miércoles.

Mercedes López San Miguel

Buenos Aires —
4 de noviembre de 2026 22:14 h

La entente de ultraderecha a la que Javier Milei está íntimamente vinculado ha sufrido traspiés electorales. Para el presidente argentino —autopercibido “profeta” que afirma brindar buena suerte en las urnas a los aliados que abraza—, se vislumbra un horizonte sombrío tras la debacle de Donald Trump en las elecciones de medio mandato, la derrota de Flávio Bolsonaro en las presidenciales de Brasil y la estrecha victoria de Benjamin Netanyahu, sin mayoría para formar un nuevo gobierno en Israel.

El 'tsunami' azul que ha arrasado a los republicanos y a Trump, quien convirtió la votación en un referéndum sobre su gestión, salpica a Milei, ya que Estados Unidos es el socio geopolítico excluyente del Gobierno argentino. Siguiendo el mismo libreto que ensayó en los procesos electorales de Brasil y de Israel, el mandatario ultra apostó todo a una sola canasta —en este caso, al trumpismo—, sin abrir un canal de diálogo con el Partido Demócrata.

Desde Casa Rosada, en un contexto de silencio público, confían en que el apoyo económico se mantendrá de cara a las elecciones presidenciales de 2027, en las que Milei busca la reelección. Sin embargo, que los demócratas tengan el control legislativo en Estados Unidos a partir de enero achica el margen de maniobra a la Administración republicana de Trump.

Hasta ahora, el Fondo Monetario Internacional otorgó un préstamo de 20.000 millones de dólares y el Tesoro estadounidense dio un rescate de una cifra similar previo a las elecciones legislativas de octubre del año pasado en Argentina; ambos fueron celebrados por el Ejecutivo de Milei como un logro de su política exterior. Ahora el gran interrogante es si el propio Trump, vapuleado en las urnas y con dos años de mandato por delante, tendrá interés en volver a rescatar a Milei del colapso financiero.

“Deja en debilidad extrema a Milei”

Leandro Morgenfeld, profesor de la Universidad de Buenos Aires e investigador del CONICET, señala a elDiario.es que la derrota de los republicanos impactará de lleno en Argentina. “El Gobierno argentino está atravesando una situación económica muy delicada, donde entramos en recesión técnica cuando se conozcan los números de septiembre, con dos trimestres de caída de la actividad. Ya el riesgo país viene subiendo en los últimos días. La debacle electoral que sufrió Trump, que no pasaba desde 1974, deja en situación de debilidad extrema a Milei, creo que va a provocar un aumento del dólar, del riesgo país y una situación política muy frágil para el Ejecutivo”.

En tan solo diez días, no solo perdió el magnate republicano, también lo hizo Flávio Bolsonaro, a quien Milei había apoyado en un acto de campaña en Brasil llamando “ladrón”, “presidiario” y “basura socialista” al presidente Luiz Inácio Lula da Silva. Hubo un giro rocambolesco en la historia: tras la derrota de Bolsonaro en la segunda vuelta, el candidato se escapó de Brasil a Estados Unidos con la ayuda del Gobierno argentino y de la Administración Trump.

El Gobierno argentino está atravesando una situación económica muy delicada, donde entramos en recesión técnica cuando se conozcan los números de septiembre, con dos trimestres de caída de la actividad. Ya el riesgo país viene subiendo en los últimos días. La debacle electoral que sufrió Trump, que no pasaba desde 1974, deja en situación de debilidad extrema a Milei, creo que va a provocar un aumento del dólar, del riesgo país y una situación política muy frágil para el Ejecutivo

Leandro Morgenfeld — Profesor de la Universidad de Buenos Aires e investigador del CONICET

Morgenfeld habla de un punto de inflexión a partir de los reveses electorales de la ultraderecha. “Se demostró con el caso de Brasil y también de Trump de que, a pesar del poder de fuego que tienen, a pesar del apoyo de todos los tecnoligarcas, de los 450 millones que aportó Elon Musk a la campaña republicana, no lograron ganar las elecciones. Son dos sociedades que se movilizaron muchísimo para esos resultados electorales y que muestran a Milei que en Argentina va a haber que barajar y dar de nuevo, porque la oposición ahora está frente a un cambio político tan fuerte en Latinoamérica con la elección de Lula y con la derrota de esta magnitud de Trump”. El experto agrega que se sabe si hay un plan B para buscar a un candidato alternativo a Milei, pero, a día de hoy, “nada indica que Milei vaya a bajarse de la candidatura”.

“Milei queda atado a la suerte de Trump”

La derrota política si bien no electoral de Netanyahu, cuyo partido fue el más votado, pero no podrá reeditar su coalición de gobierno, completa un panorama adverso para otro aliado estrecho de Milei.

El analista internacional Daniel Kersffeld lo entiende como un desgaste de los Gobiernos ultraderechistas: “Hay una creciente animadversión hacia estos gobiernos que están tan enlazados desde lo económico, como lo ideológico y lo militar. Creo que, además de Trump, el más afectado será Netanyahu, sobre todo en momentos en los que se está definiendo el nuevo gobierno israelí”. El experto dice a este periódico que, al igual que el primer ministro saliente de Israel, “Milei también queda atado a la suerte de Trump pero, sobre todo, de su política económica además de lo ideológico”.

En medio del derrumbe de su alianza con Trump, Bolsonaro y Netanyahu, Milei desembarcó en Madrid este miércoles y se reunió con su gran aliado en España, el líder de Vox, Santiago Abascal, a 20 días de las elecciones anticipadas del 29 de noviembre. Para alguien que se considera profeta, el momento resulta inoportuno, cuanto menos.

Esta derrota catastrófica frena la ofensiva conservadora y acelera el declive hegemónico de EEUU


 

Esta derrota catastrófica frena la ofensiva conservadora y acelera el declive hegemónico de EEUU, CLACSOTV, 4/11/2026

"Es el INICIO del FINAL del TRUMPISMO" | Leandro MORGENFELD en DURO DE DOMAR


 

lunes, 2 de noviembre de 2026

"Pueden ser un GOLPE DURÍSIMO para TRUMP" Leandro MORGENFELD sobre las elecciones en Estados Unidos

 


"Pueden ser un GOLPE DURÍSIMO para TRUMP" Leandro MORGENFELD sobre las elecciones en Estados Unidos, C5N, 1/11/2026.

Preocupación en Casa Rosada por la eventual derrota Donald Trump

 

Milei sigue el minuto a minuto de la elección

Preocupación en Casa Rosada por la eventual derrota Donald Trump

El Presidente y sus ministros están alertas ante los resultados de EE.UU. y por el devenir electoral de su jefe, que se juega una partida difícil.

Milei balcon casa rosada NOTICIAS ARGENTINAS BAIRES OCTUBRE 26: El presidente Javier Milei salió al balcon este lunes Junto a los ministros Sandra Pettovello (Capital Humano), Juan Bautista Mahiques (Justicia), Mario Lugones (Salud), Alejandra Monteoliva (Seguridad); el vocero presidencial, Adrián, la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei Ravier; y el titular de la Cámara de Diputados, Martín Menem. FOTO NA: DANIEL VIDES Damian Dopacio

Por más que desde la Casa Rosada traten de restarle peso a las elecciones que se desarrollarán este martes en Estados Unidos, están alertas y siguen con preocupación el minuto a minuto. Todo indicaría que el presidente Donald Trump, el principal aliado del gobierno, se aproxima a una derrota y, según analistas y expertos consultados por este diario, eso impactará de lleno en la economía y la política Argentina. El mandatario, mientras tanto, el martes por la noche planea ir, otra vez, a España donde participará de la Cumbre Iberoamericana.

La Casa Rosada no hizo nada por construir vínculos con el sector de los demócratas. Tal como actuó en las elecciones de Brasil e Israel, el gobierno argentino puso todas sus fichas en una sola canasta, sin pensar en un plan b. En esa línea, confían que, más allá de los resultados de este martes, Trump y Bessent los seguirán respaldando. Como gesto, Milei envió a Washington como veedores oficiales a dos funcionarios que forman parte de su mesa política. Se trata de Eduardo “Lule” Menem e Ignacio Devitt. Además, viajó a EEUU un grupo de legisladores, entre los que están Gabriel Bornoroni y Nicolás Mayoraz.

En Estados Unidos, más allá de definirse la composición del congreso --se va a renovar la totalidad de la Cámara de Representantes y un tercio del Senado-- las elecciones servirán para tener una especie de termómetro de la valoración que la población tiene de Donald Trump.

Según el sociólogo y analista internacional Gabriel Puricelli, “prácticamente se puede asegurar que el partido republicano va a perder el control de la Cámara de Representantes y el demócrata está muy cerca de tomar también control del Senado”.

Eso, además de generar una incógnita sobre cómo tomará la derrota Trump --aún no reconoció que perdió de 2020--, según Puricelli va a provocar “una pérdida de atractivo del movimiento MAGA”. Y, en esa línea, adelanta que en la interna republicana el que más tiene para perder es el vicepresidente JD Vance, en detrimento del secretario de Estado Marco Rubio. Ambos son posibles candidatos para las próximas elecciones presidenciales.

Con respecto a lo que ocurrirá al día siguiente en la Argentina, el especialista opina que “lo va a decir el riesgo país el miércoles”. Por otro lado indica que “no hay que esperar a la derrota de los republicanos para tener presente que, si Bessent quisiera hacer hoy lo mismo que hizo en septiembre de 2025 ya no estaría en condiciones por el deterioro de la economía estadounidense y porque la asistencia que le dio el Tesoro a la Argentina no fue popular ni entre los republicanos”.

Leandro Morgenfeld, doctor en Historia, profesor de la UBA e investigador CONICET agrega que el probable triunfo de los demócratas va a provocar un cambio político interno muy fuerte en EEUU, pero que tendrá “cimbronazos a nivel global y sin duda en la política hacia América Latina y, en particular, en Argentina”.

“La derrota de Bolsonaro y la mala elección de Netanyahu fueron dos golpes para las ultraderechas latinoamericanas, pero la derrota de Trump será, sin duda, el mayor golpe porque Trump se proponía como invencible”, opina. En esa línea, añade que todos los aliados de la Casa Blanca se verán debilitados, pero particularmente Milei porque “él ha atado toda su suerte al sostenimiento por parte de Trump y de Scott Bessent”.

Si bien el secretario del Tesoro prometió que está dispuesto a ayudar nuevamente a Milei de cara a las próximas elecciones, Morgenfeld resalta que con un Trump debilitado y un Bessent cuestionado “van a tener un margen de maniobra mucho menor para rescatar financieramente a Milei”. “Se trata, además, de un presidente que está con la economía en recesión, con el riesgo país que puede llegar a los 800 puntos, con una presión por un tipo de cambio muy atrasado y con compromisos de pago de la deuda enormes para el año que viene”, analiza.

Además del golpe económico, el especialista añade que “va a ser un golpe muy fuerte para el gobierno desde el punto de vista político e ideológico porque va a empoderar a las fuerzas de oposición en la línea de lo que ya ocurrió con el triunfo de Lula”.

Morgenfeld sostiene que la posible derrota de Trump “va a dar la percepción en la Argentina de que el círculo rojo tiene que buscar otro candidato más digerible”. “El panorama externo será mucho más favorable para la oposición y muy crítico para el gobierno que, por otra parte, esta semana va a tener que enfrentar en la Cumbre Iberoamericana con Pedro Sánchez después del papelón que hizo Milei hace poco en España y al propio Lula siendo casi el único presidente del mundo que no reconoció su triunfo”, concluye.

El excanciller Jorge Taiana suma que las elecciones de EEUU serán clave porque “Estados Unidos, pese a conservar su enorme poderío militar, financiero y tecnológico, enfrenta un declive relativo de su hegemonía frente a China”, y que, por eso, refuerza su accionar injerencista para disputar los recursos estratégicos de la región.

En esa línea, Taiana argumenta que, con la excusa de “combatir el narcotráfico”, EEUU desdibuja “peligrosamente los límites entre defensa nacional y seguridad interior e incrementa la injerencia externa y debilita las garantías democráticas”.

Sin embargo, añade que “la victoria de Lula en Brasil constituye una expresión concreta de los límites de la política injerencista de Estados Unidos y un nuevo signo de debilidad para Trump”.

En ese sentido, para el excanciller las elecciones estadounidenses serán clave para la Argentina y “deben comprenderse como parte de una crisis más profunda de las condiciones económicas y sociales que sostienen la legitimidad democrática y la reconfiguración del orden internacional”. “Para América Latina, y particularmente para nuestro país, la única manera de evitar que las disputas internas de Estados Unidos y la competencia entre las grandes potencias condicionen nuestro futuro es construir autonomía a través de la integración regional y el desarrollo de cadenas de valor regionales y capacidades científicas y tecnológicas propias”, finaliza.

Ricardo Auer, consultor de riesgo geopolítico, considera que será importante ver si Trump pierde en una o en las dos cámaras y remarca que tres de los grandes problemas que tiene la gestión republicana son: “Que hay una inflación grande, que la tasa de interés sigue aumentando y que no termina la guerra con Irán que desató el precio del petróleo”.

Sin embargo, sostiene que Trump, después de lo que ocurra en los comicios, tendrá tiempo hasta enero -- cuando asuman los nuevos legisladores--, de producir “descalabros”. También marca una fecha clave: el 18 de noviembre cuando podrían reunirse Trump, Vladimir Putin y Xi Jinping en el marco de la cumbre del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico que se realizará en Shenzhen, China.

Con respecto a las consecuencias en la Argentina, Auer indica que, más allá de lo económico, “el efecto más importante para Milei es que su gente se va a desmoralizar”. “Si su núcleo se desmoraliza porque Trump pierde, va a haber dentro de su entorno, incluyendo al PRO y a Patricia Bullrich, una oportunidad”. “Puede empezar a tambalear el equilibrio que quiere sostener de acá a las elecciones del año que viene”, concluye.

Elecciones de medio término en EE. UU.: "Trump está a las puertas de recibir una paliza electoral"

 


Entrevista

Elecciones de medio término en EE. UU.: "Trump está a las puertas de recibir una paliza electoral"

En diálogo con “Otra Vuelta de Tuerca”, el historiador y analista internacional Leandro Morgenfeld analizó las claves de los comicios legislativos y de gobernadores en Estados Unidos, donde una alta participación anticipa un posible “batacazo azul”.

Redacción Cba24n
Elecciones de medio término en EE. UU.: "Trump está a las puertas de recibir una paliza electoral"

Las elecciones de medio término en Estados Unidos captan la atención global en una jornada que promete redefinir el mapa político del país. En Radio Universidad, Leandro Morgenfeld analizó los indicadores de participación, las encuestas y los sitios de apuestas que anticipan una posible marea demócrata en las urnas.

Durante la entrevista, el especialista destacó que el nivel de votación anticipada superó récords históricos para este tipo de comicios, lo que refleja un marcado nivel de movilización ciudadana frente a la gestión actual. A su criterio, la pérdida del control de las mayorías en el Congreso no solo dejaría al presidente Donald Trump en una posición de extrema debilidad política como «pato rengo» para el tramo final de su mandato, sino que también desataría una feroz disputa por la sucesión interna dentro del movimiento conservador.

Asimismo, Morgenfeld advirtió sobre el impacto directo que esta eventual derrota republicana tendría en el escenario internacional y, de manera particular, en la Argentina. Un debilitamiento del liderazgo estadounidense reconfiguraría las alianzas geopolíticas y afectaría los respaldos financieros con los que cuenta el Gobierno nacional, en un contexto marcado por la volatilidad económica y el aumento del riesgo país.

ELECCIONES EN EEUU | LEANDRO MORGENFELD | ODPT | AM530

 

 

«Va a haber un batacazo demócrata contra Trump» 

AM530, 2/11/2026 

El historiador Leandro Morgenfeld dialogó con Yair Cibel y equipo de Otro Día en el Planeta Tierra (AM 530 – Somos Radio, de lunes a viernes de 18 a 20 hs) sobre las posibles consecuencias políticas de una derrota republicana en ambas cámaras del Congreso.

«Mañana en Estados Unidos se juega mucho. Creo que nunca unas elecciones de medio término en este país atrajeron tanta atención mundial. Donald Trump, durante todo el año, dijo: ‘Esto es un plebiscito de mi gobierno’«, señaló.

Asimismo, el especialista hizo referencia al poder político que consiguió concentrar el mandatario tras su triunfo electoral: «Él tenía un poder inusitado y el control de las dos cámaras. Hace dos años ganó, además, el voto popular y doblegó al Partido Republicano, llevando al ostracismo a todos los que lo criticaban», expresó.

«Además, tenía todo para comportarse como un matón, como los que estamos sufriendo en América Latina. El golpe de hace ocho días en Brasil y el resultado de las elecciones de Netanyahu en Israel fueron durísimos», afirmó.

Por último, indicó: «Además, te lo anticipo, aunque vos no creas en las encuestas: mañana va a haber un batacazo demócrata. Trump va a sufrir una doble derrota, no solo en la Cámara de Representantes, sino también en el Senado, y esto va a provocar un sismo político muy fuerte».


"Milei es una fotocopia devaluada de Trump" Leandro Morgenfeld a Pablo Duggan


 

 "Milei es una fotocopia devaluada de Trump" Leandro Morgenfeld a Pablo Duggan en Radio10

CON POPULARIDAD EN CAÍDA, EL PRESIDENTE DE EEUU ENFRENTA LAS ELECCIONES / MORGENFELD

 

 

CON POPULARIDAD EN CAÍDA, EL PRESIDENTE DE EEUU ENFRENTA LAS ELECCIONES / MORGENFELD | Un Mundo de Sensaciones, Futurock, 1/11/2026

ELECCIONES EN EEUU: fractura interna, el factor TRUMP y qué pasa con ARGENTINA | Leandro Morgenfeld

 

 

ELECCIONES EN EEUU: fractura interna, el factor TRUMP y qué pasa con ARGENTINA | Leandro Morgenfeld, 1/11/2026


 

domingo, 1 de noviembre de 2026

Vota Estados Unidos y se sacuden las bases del gobierno mileísta. Morgenfeld en Tiempo Argentino

 

Historiadores, analistas y políticos indagan sobre el impacto que puede tener en la Argentina una posible derrota de Trump. La pérdida de margen de maniobra para "socorrer" a los aliados. Además: el nuevo escenario que abrió en Brasil la fuga de Bolsonaro y las tensiones dentro de la derecha regional.

Vota Estados Unidos y se sacuden las bases del gobierno mileísta

Las crónicas sobre el clima que se vivió en Olivos el domingo 25 coincidieron en que Javier Milei se mostró nervioso y que el impacto creció cuando el sitio web del Tribunal Superior Electoral (TSE) de Brasil certificó que “las elecciones estaban matemáticamente definidas”. Eran las 21:09; los porcentajes se veían contundentes: 51,79% Lula, 48,21% Flávio Bolsonaro. Dentro de 48 horas, el ánimo de la quinta presidencial -el del propio Milei- estará suspendido de otro resultado, en un comicio tan o más determinante: las elecciones de medio término en Estados Unidos.

De lo que ocurra en la gran potencia del hemisferio dependerá el futuro de la internacional trumpista que Marco Rubio -escorado por la derrota y fuga del propio Bolsonaro- encabeza en la región.

Vota Estados Unidos y se sacuden las bases del gobierno mileísta

Milei tiene sobradas razones para esperar al martes con un nerviosismo afiebrado. El desenlace de las midterms (como se las conoce en la política y el periodismo anglosajón) puede impactar en la capacidad real del secretario del Tesoro, Scott Bessent, para brindar un hipotético -y nuevo- auxilio financiero en estas pampas. En lo político, una catástrofe trumpista con la pérdida del control en ambas cámaras (tanto la de Representantes como el estratégico Senado, lo que sería letal) podría envolver en sombras a la nueva derecha «ultra» promovida por Trump (el bolsonarismo en Brasil, el mileísmo en Argentina).

El recambio, dentro del campo conservador, derivaría casi naturalmente hacia figuras que representen el mismo programa económico pero con aires aparentemente más «republicanos»: léase el reelecto gobernador del Estado de San Pablo, Tarcisio de Freitas, o la senadora Patricia Bullrich. Ambos parecen tener algo en común: ansían el relevo. Quieren asumir el liderazgo y llegar, por fin, a la presidencia.

Ellos dos, pero también el PT de un fortalecido Lula (“soy muy bueno en el mata-mata”, había advertido) y lo mismo el peronismo de estas latitudes estarán muy atentos a lo que ocurra en la renovación de las dos cámaras del Capitolio (el Senado en el ala norte, la de Representantes en el sur).

Las últimas encuestas de intención de voto para el Congreso (generic congressional ballot) publicadas por el diario The New York Times en la tarde del sábado (en EE UU no existe una normativa federal que imponga una veda de sondeos como en otros países) predecían una ola azul, color de los demócratas, imponiéndose a nivel nacional por un margen de entre 4% a 13 por ciento.

Un especialista en la política estadounidense como el analista Leandro Morgenfeld, quien viene siguiendo los sondeos día a día, se animó a predecir un triunfo “amplio” de los demócratas en la Cámara de Representantes y en el caso del Senado vaticinó buenos números para el partido del expresidente y exsenador por Illinois Barack Obama.

Vota Estados Unidos y se sacuden las bases del gobierno mileísta
El analista Leandro Morgenfeld.

“Mi percepción, según todo lo que fui analizando, es que va a haber una ola azul: que los demócratas van a ganar ampliamente la Cámara de Representantes y que van a tener la mayoría en la de Senadores. Esto último era impensable hace algunas semanas o muy poco probable”, aseguró Morgenfeld, doctor en Historia, autor de dos libros sobre la relación histórica de Argentina y EE UU, Vecinos en conflicto y Relaciones peligrosas, y compilador de otro, más reciente, sobre el legado que dejará Donald Trump.

Sobre el escenario que se puede abrir el martes, señaló que no descarta “una crisis política muy fuerte” en el gobierno de Trump: “Una crisis política e institucional de proporciones”. Tampoco consideró improbable que Trump intente desconocer resultados, “sobre todo en algunos Estados”. “Está en un proceso de judicialización de todo el proceso electoral, que por ahora está perdiendo”, dijo sobre el mandatario estadounidense.

Si la derrota de Trump se extendiera a las dos cámaras -la del Senado siempre es más difícil-, el impacto en Argentina será enorme,  señaló Morgenfeld. “Si hay una derrota de Trump, Milei va a ser el gran perdedor. Después de lo que fue la derrota de Bolsonaro y de que (Benjamin) Netanyahu no lograra formar mayoría. Son sus principales referentes y aliados internacionales”, sostuvo. En el mismo sentido se pronunciaron otros conocedores de la política internacional.

Vota Estados Unidos y se sacuden las bases del gobierno mileísta
Foto: Xinuhua

El historiador agregó: “Esto derivaría en que le va a quedar menos muñeca a Bessent para dar municiones para la bazuca (de dólares) que pretende tener Milei el año que viene».

En sintonía con este planteo, el diputado del Parlasur Gabriel Fuks (UxP) imaginó el resultado de una derrota republicana; sobre todo su repercusión en la Argentina. En diálogo con Tiempo, el legislador consideró que si el martes “le va muy mal” a Trump “lo más probable es que intente optimizar su capacidad de daño”, casi como aquella escena del que se retira de un almuerzo tirando del mantel.

Según Fuks, en un escenario desfavorable “y de pato rengo”, Trump no se moderará pero sí tendrá dificultades presupuestarias, por los límites del Parlamento. “No va a poder operar económicamente. Le va a costar mucho usar recursos del Tesoro porque va a ser trabado por la mayoría”, subrayó.

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El diputado del Parlasur Gabriel Fuks.
Foto: Twitter

Otro interrogante es qué pasará con Marco Rubio. El secretario de Estado de origen cubano-estadounidense es uno de los hombres fuertes del Partido Republicano en Florida, donde se encuentra la mítica mansión de Trump de Mar-a-Lago. El resultado en Florida -lo anticipan algunos sondeos- podría ser una de las excepciones al avance generalizado de los demócratas.

“Rubio fue el operador principal de toda la estrategia para la región. Y Milei fue el operador local de todo eso”, subrayó Fuks en diálogo con este diario. Se refería al supuesto “operativo” de inteligencia, con filtraciones, maniobras distractivas y aviones privados en el medio, que facilitó la salida de Bolsonaro.

“Estos chicos encabezados por (Santiago) Caputo se atribuyen una operación similar al desembarco de Normandía y lo que hicieron es una pavada, por alguien ( Flávio Bolsonaro) que podría haber cruzado solo perfectamente. Pusieron en marcha mecanismos del Estado argentino que fueron desde la Corporación Yaciretá a la SIDE, incluyendo a la Policía de Seguridad Aeroportuaria y la Gendarmería”, reprochó el legislador con ironía. De todos modos, evaluó Fuks, la salida de Bolsonaro y su huida a Miami fueron “un error estratégico” de Rubio y de la diplomacia estadounidense.

“Con esa decisión le liberaron a Lula la capacidad para dividir a la derecha, para abrir una zona de negociación, cosa que se dio de forma inmediata”, remarcó, y recordó los pronunciamientos de los paulistas Tarcisio Freitas y Valdemar Costa Neto, presidente del Partido Liberal, que reconocieron el triunfo de Lula y  mostraron disposición a dialogar. El escape de Bolsonaro con su familia y su llegada al aeropuerto de Opa Locka menos de 72 horas después de obtener 59.826.041 votos sacudieron a Brasil. Sorprendieron particularmente a su electorado, los votantes del PL, una masa que representa casi a la mitad del país.

Reconocido analista del país más grande de Sudamérica, el abogado y especialista en Relaciones Internacionales Juan Pablo Lohlé -embajador argentino en Brasil entre 2003 y 2011- destacó lo inesperado de esa “actitud”. “Obtuvo prácticamente 60 millones de votos”, puntualizó, y agregó que el abogado y todavía senador Bolsonaro, “prácticamente a las 24 horas de haberse producido el balotaje”, estaba protagonizando la cinematográfica salida del país “con ayuda logística de la Argentina”.

Vota Estados Unidos y se sacuden las bases del gobierno mileísta
Juan Pablo Lohlé, embajador argentino en Brasil entre 2003 y 2011.

“El escenario interno de Brasil cambia totalmente luego de que el presidente del PL se pronunciara a favor de la validez del balotaje (a pesar de la prórroga de dos horas solicitada por los dos partidos y aceptada por el Supremo Tribunal Federal, NdR). Lo mismo hizo Tarcisio Freitas, con un adelanto que pretende ser candidato en la próxima elección”, sostuvo Lohlé. Y recordó que Lula deberá gobernar “con las dos cámaras con mayorías que no son propias”.

En cuanto al impacto en Argentina del reciente resultado de Brasil, el periodista brasileño Rogério Tomaz Jr. aportó un foco que no se jerarquizó demasiado a la hora de analizar la remontada de Lula. “Con mucha seguridad digo que uno de los principales factores, o el principal, para que Lula pudiera remontar y ganarle a Flávio fue el miedo a que Brasil se convierta en la Argentina de Milei. Y esto no es solo una opinión mía. Las encuestas, el mundo del marketing político, apuntaban a esto desde el final de la primera vuelta”, señaló Tomaz a Tiempo.

Vota Estados Unidos y se sacuden las bases del gobierno mileísta
Bolsonaro y su fuga a Estados Unidos.
Foto: captura

Especializado en temas internacionales y con varias coberturas por la región, Tomaz encuadró el viaje a Miami del candidato derrotado en la segunda vuelta como parte de una lógica colectiva de la cúpula de bolsonarismo.  “Flávio Bolsonaro es una persona que está bajo investigación y esto tiene precedentes. Hay otros diputados federales vinculados a él, como Alexandre Ramagem, que también están escondidos en EE UU”, indicó. Ramagem está también involucrado en el asalto a los tres poderes del Estado en enero de 2023. Durante la gestión de Bolsonaro padre dirigió la Agencia Brasileña de Inteligencia.

A principios de este mes, Tomaz fue protagonista -a su pesar- de una noticia en la Argentina: la gestión de Milei le cuestionó su residencia permanente en el país, le impidió su regreso a Buenos Aires y le prohibió el reingreso a territorio argentino por cinco años. “En Brasil (todavía) hay democracia, pero estamos en serio riesgo de convertirnos en una Argentina. ¡Vamos que vamos!”, fue su reacción al enterarse e incluyó un cruce en la red social X con Santiago Caputo.

sábado, 31 de octubre de 2026

viernes, 30 de octubre de 2026

Elecciones en Brasil y Estados Unidos: reconfiguración política, disputas geopolíticas y desafíos para América Latina y el Caribe (viernes 6 de noviembre, 11hs)

 

Elecciones en Brasil y Estados Unidos: reconfiguración política, disputas geopolíticas y desafíos para América Latina y el Caribe

noviembre 6 – 11:00 am – 12:30 pm Argentina

📅 Fecha: viernes 6 de noviembre de 2026.
🕚 Horario: de 11:00 a 12:30 h (Buenos Aires, Argentina).
💻 Modalidad: virtual, con inscripción previa.

El Grupo de Trabajo CLACSO Estudios sobre Estados Unidos organiza este panel virtual para analizar las implicancias de las elecciones presidenciales de Brasil y las elecciones de medio término en Estados Unidos para la configuración política y geopolítica del continente.

El encuentro propone reflexionar sobre las transformaciones en las relaciones de poder hemisféricas, las articulaciones transnacionales de las derechas y las estrategias de Estados Unidos hacia América Latina y el Caribe. También se abordarán las disputas geoeconómicas y tecnológicas, las dinámicas de militarización y los desafíos para la integración regional y la construcción de mayores márgenes de soberanía y autonomía estratégica.

Entre los principales ejes de debate se encuentran los escenarios políticos en Brasil tras las elecciones, la correlación de fuerzas en Estados Unidos y las perspectivas de su política exterior, las relaciones con América Latina y el Caribe, y los desafíos que se plantean para el MERCOSUR, los BRICS y los vínculos con China.

Participan:

  • Leandro Morgenfeld (Argentina).
  • Neusa Bojikian (Brasil).
  • Carlos Eduardo Martins (Brasil).
  • Alejandro Canales (México).

Coordinan:
Sonia Winer (Argentina).
Mariana Aparicio Ramírez (México).

📡 Esta actividad será transmitida por las plataformas de CLACSO

Actividad gratuita con inscripción previa a través del siguiente formulario